Jenn Webb, ligada desde hace muchos años a la industria de la prensa norteamericana, experta en servicios editoriales, gestión de páginas web e investigadora, se pregunta si las características de los dispositivos electrónicos atentan contra la simplicidad de la lectura.
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La excusa para reflexionar sobre la nueva realidad de la lectura –cuyos cambios acaban de empezar tras la irrupción de los dispositivos electrónicos en el mundo del libro– la ha encontrado Webb en un post reciente de Douglas Moran en el que éste alababa las características del ereader de Barnes & Noble, publicado en
Gear Diary.
Jenn Webb dice que a nivel personal la funcionalidad del eReader le ha resultado más bien un obstáculo que la ha convertido en una cascarrabias contra el eBook. Relata con humor su experiencia al tratar de leer Guerra y Paz como integrante de un club de lectura de un año de duración en un Kindle.
"Al final –confiesa– me he comprado la versión impresa de Guerra y Paz y abandoné el Kindle". Webb se queja de las dificultades para encontrar las notas a través de links. "¿Por qué no ponen las notas en la parte inferior de la página?" –pregunta–. Su razonamiento es que la posibilidad de utilizar links es adecuada si el acceso el fácil y rápido y obviamente si se puede volver rápidamente al sitio en el libro "De lo contrario -argumenta- denme solo el contenido".
Todas estas cuestiones llevaron a Webb a plantearse algunas preguntas respecto de la funcionalidad de los dispositivos y la experiencia de los lectores. Una de ellas es si los desarrolladores de eReaders no se estarán centrando demasiado en las posibilidades tecnológicas y estén perdiendo de vista el comportamiento lector.
También apela a la participación de los lectores solicitando opiniones acerca de su experiencia lectora con ereaders. Finalmente pregunta a los desarrolladores cómo piensan incorporar a los usuarios finales cuando trabajan en una nueva aplicación o una actualización.