J.K. Rowling, la escritora británica autora de la serie Harry Potter, ha anunciado, como ya hizo en mayo del año pasado, que está pensando editar los siete libros en versión digital para iPad y Kindle. El paso de Harry Potter al mundo digital puede suponer unas ganancias para la autora en torno a cien millones de libras y a la vez transformar el mercado del libro digital.
La información, suministrada por el periódico digital
NewsScotsman.com, agrega que el agente de J.K. Rowling ha confirmado que la autora ahora está considerando activamente planes para las versiones digitales aunque durante años descartó esa posibilidad.
Liz Thomson, editora de BookBrunch, dijo que no le sorprendería que la venta de derechos digitales alcanzara los cien millones de libras y añadió que los expertos creen que la decisión de Rowling podría revolucionar el mundo de la edición electrónica disparando las ventas de lectores como Kindle o iPad.
La directora del Centro de Publicaciones de la Stirling University, Claire Squires, por su parte opinó que esta operación sería similar a lo que hicieron The Beatles, al permitir que su música esté disponible en iTunes.
En tanto,
Chris Meadows, en su habitual espacio en
TeleRead sobre el mundo de la edición digital, se muestra un tanto escéptico respecto del anuncio de Rowling. "Ella dijo lo mismo en mayo del año pasado. Extrañamente nada ha pasado en estos once meses. Le ha llevado un rato decidirse ¿no?" –comenta.
Opina que, ciertamente, los libracos de ochocientas páginas de Rowling, más pesados que muchos libros de texto, son ideales para ser editados en eBook puesto que ya habrán causado daños considerables en las espinas dorsales de los jóvenes lectores que no tenían más remedio que cargarlos en sus mochilas.
Igualmente afirma que algunos de los partidarios del eBook se han estado mofando de la negativa de Rowling a dar licencias para digitalizar Harry Potter para tratar de preservar la serie de la piratería, puesto que cada uno de los libros de Rowling ha sido escaneado y liberado on line solo en horas tras su lanzamiento.
Meadows se pregunta si a esta altura la decisión de Rowling no llegará demasiado tarde, puesto que ante la imposibilidad de obtener copias digitales legalmente desde su publicación, docenas de adaptaciones electrónicas han estado circulando ya por la vía P2P. Sin duda –agrega Meadows– muchos de los lectores que habrían pagado copias para Kindle, Nook u otros dispositivos, ya han satisfecho su necesidad de leer los libros en copias piratas.
Igualmente se preocupa por el precio que podrán tener los libros de Harry Potter, si es que van a proceder de las estanterías virtuales de Amazon o Barnes & Noble. Aunque las ediciones de bolsillo están disponibles ya hace tiempo, su impresión es que en su primera edición digital no tendrán precios tan razonables. Finalmente Meadows se pregunta por qué habrían de tenerlo, si los libreros saben que literalmente millones de fans probablemente los comprarán igual.