La difícil renegociación del contrato entre OverDrive, la proveedora de contenidos electrónicos, y la Biblioteca del Estado de Kansas pone en peligro la continuidad del servicio de préstamo de su colección digital. En un artículo publicado en Library Journal, que se edita en los EE.UU. desde hace 133 años, y está considerada la publicación de más prestigio en el mundo de las bibliotecas públicas, se analiza la complicada situación creada por la pretensión de OverDrive de elevar las tasas que pagan las bibliotecas en casi en un 700 por ciento respecto del contrato anterior, que expira en diciembre de 2011.
Según Library Journal, Jo Budler, la directora de la Biblioteca, recibió una propuesta de nuevo contrato en el que OverDrive eleva sus costos administrativos de 10.800 dólares a 25.000 en 2012; a 50.000 en 2013 y a 75.000 en 2014 y 2015. Esto supone un incremento del 694 por ciento en tres años. Budler rechazó la propuesta que calificó de “astronómica” al tiempo que señaló que su presupuesto se ha reducido en un 26 por ciento por lo que semejante aumento no es razonable. Aclaró que las cantidades requeridas por OverDrive son exclusivamente para el mantenimiento de la plataforma, sin contar los contenidos. De ese modo Budler se quedaría sin presupuesto para contenidos. El Estado de Kansas pagó 75.911 por ellos en 2010.
OverDrive, que por el momento no tiene competidores viables, es la distribuidora de libros electrónicos, audiolibros y otros contenidos digitales que provee a bibliotecas públicas, escuelas y universidades de todo el mundo.
El portavoz de OverDrive, Dan Stasiewski, justificó el incremento de las tasas en que la circulación de la colección digital de la biblioteca de Kansas se ha multiplicado por diez desde 2006 mientras su facturación permaneció estable. Afirmó que OverDrive ha estado absorbiendo costos adicionales de alojamiento, ancho de banda, red y servicios de apoyo.
Budler, por otra parte, dijo que Steve Potash, director general de OverDrive, mencionó que los incrementos “se deben a cosas que yo considero propias del costo de hacer negocio, por ejemplo, ofrecer aplicaciones para dispositivos móviles”. “No creo que esto justifique aumentos del cien por ciento cada año durante un período de cuatro años” –razonó Budler.
El actual contrato con OverDrive permite el acceso a la plataforma a las trescientas treinta bibliotecas del Estado de Kansas. Hasta ahora, si un miembro del consorcio adquiere una licencia para un título, éste está disponible para todos los demás.
El problema es que si el Estado de Kansas y OverDrive no se ponen de acuerdo, la plataforma y los contenidos acumulados pueden desaparecer. Budler ha dicho que sin duda el Estado buscará otros proveedores pero algunas bibliotecas no están seguras de si deben contratar nuevas licencias, pues existe la posibilidad de que ya no estén accesibles a fin de año.
Hay un problema adicional en el nuevo contrato: ha desaparecido la cláusula 11.4, ha dicho Budler. Él cree que esa cláusula obliga a OverDrive a colaborar en la transferencia de contenidos a otro proveedor del servicio en caso de rescisión del contrato.
Por su parte, Stasiewski opinó que un contrato de algún tipo es necesario para continuar con el acceso a la plataforma y aseguró que OverDrive hará todo lo posible “para asegurar un acceso continuo, incluso si eso significa llegar a un acuerdo por separado con todas las bibliotecas del Estado”.
A esta controversia se suma el alboroto provocado por el anuncio de HarperCollins de limitar a veintiséis la circulación de cada ebook en las bibliotecas.
Josh Marwell, directivo de ventas, reaccionó preguntando a
Library Journal durante un simposio organizado por el consorcio de Bibliotecas de Connecticut si acaso "veintiséis está escrito en piedra". "Por ahora es nuestra cifra, pero queremos oír otras propuestas" –dijo Marwell– que se mostró sorprendido por la intensidad del debate en torno a la decisión de su empresa.