Contra las opiniones críticas acerca de la adaptación de la industria de la edición a las tecnologías digitales, hay quienes aprecian signos no solo de que parte del sector lo está consiguiendo sino de que hasta los polvorientos viejos editores podrían pensar primero digitalmente. Philip Jones, colaborador del blog FutureBook, en asociación con la revista Bookseller, se ha ocupado de buscar algunos ejemplos recientes que corroboran su idea de los dinosaurios de la edición todavía no desaparecerán porque las cosas están cambiando aunque quizá más lentamente de lo que sería deseable.
En primer lugar Jones afirma que tampoco está nada mal haber logrado que el negocio editorial haya crecido un diez por ciento del total de su facturación además de experimentar, aunque sea marginalmente, con el enriquecimiento de algunos interesantes productos. [Recuérdese, por ejemplo, sin ir más lejos, la edición transmedia de Faber & Faber de
La tierra baldía, de T.S. Elliot, reseñada recientemente en
LecturaLab].
Entre las iniciativas que le parecen indicios del buen camino emprendido por la industria, Jones menciona el lanzamiento que hará Random House del nuevo libro de Lee Child, Second son [Segundo hijo], de solo 12.000 palabras, la quinta parte de uno de sus libros de la serie de Jack Reacher, que saldrá al competitivo precio de 1,78 libras esterlinas [unos 2 euros]. Al parece Child concibió la obra específicamente para su edición digital. También tiene en camino dos libros impresos y en versión digital que saldrán casi al mismo tiempo, lo que a su juicio revela un inteligente movimiento en distintos niveles.

En segundo lugar Jones cita el anuncio de Gollancz de que digitalizará cientos de títulos de su emblemática colección de ciencia ficción SF Gateway, que están descatalogados. Para el columnista esta decisión puede significar el momento decisivo para la construcción de una comunidad en torno a un género.
En tercer término menciona el éxito obtenido por Random House con la venta de más de diez mil copias digitales (la tercera parte de las ventas totales del libro) de A Dance with Dragons [Danza de dragones], de George R.R. Martin, a pesar de su precio de 11,99 libras esterlinas (unos 14 euros). A Jones no le convence que sea el precio adecuado para un libro digital, pero admite que las ventas demuestran que un buen libro puede tener un precio elevado en un mercado dominado por la escritura más barata.
Por último Jones se refiere a la campaña iniciada a través de Twitter por lord Alan Sugar [multimillonario y estrella de la serie de televisión británica "The Apprentice"] para que los lectores lo ayuden a decidir la portada de su próximo libro entre tres propuestas. Jones señala que Pan MacMillan no sólo se ha asegurado otro libro del popularísimo actor de "El aprendiz", sino que está utilizando la inteligencia colectiva para tomar sus decisiones publicitarias a la vez que genera expectación para el nuevo libro.
De esta forma Philip Jones ha querido mostrar "solo algunas de las cosas inteligentes que los dinosaurios han estado haciendo y que merecen un mayor reconocimiento".
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