Hay quien asegura que el futuro del m-learning ya está aquí. Otros como Aníbal de la Torre anuncian en su blog que no existe e incluso pronostican que el e-learning pronto dejará de ser: "Nos volvemos a equivocar, de nuevo intentamos montarlo todo en torno a la tecnología, a la herramienta, a la modalidad". Y en cierta manera tiene razón, porque debemos dar pasos pequeños pero seguros, no dejarnos embaucar por pantallas, teclados o irresistibles aplicaciones. Tener siempre presente el planteamiento didáctico de toda actividad y luego los cacharros.
Pero sigamos con los que sí que ven futuro en esta forma de enseñanza-aprendizaje. Cómo comenzar, qué pasos seguir o cómo generar y diseñar el contenido son algunas de las dudas a las que se tienen que enfrentar.
Antes de embarcarse en esta aventura, y como bien apunta A.J. George en un post publicado el pasado mes de julio hay que tener "alguna estrategia de e-learning que incorpore otras formas de contenido, saber de la existencia de un público-usuario que necesite información a través de estos dispositivos, además de ser necesarios un gestor de contenidos y un diseñador-desarrollador de páginas web para dispositivos móviles".

Una vez analizado todo esto: ¿cómo empezar?
Bill Cushard publicó el 27 de junio un post titulado: "Five Ways to Get Started in Mobile Learning" [Cinco maneras de empezar en el M-Learning] en el que ofrece unas ideas muy generales al respecto. Éste recomienda empezar con un programa gratuito, crear un modulo de m-learning, y ver cómo funciona y qué aspecto tiene. Entre sus máximas destaca: "cometer muchos errores y aprender de ellos". Una vez hecho todo esto, es necesario informarse, ponerse en contacto con proveedores, hacerse con algunas demos y por último y no por ello menos importante, diseñar el programa.
Llegados a este punto, hay que centrarse en el contenido, pieza fundamental en todo este entramado tecnológico. Según Gerry Griffin, en su post sobre diseño de contenido para m-learning, diez son los puntos importantes a seguir, entre ellos asegura que es fundamental que éste no sobrepase los dos minutos, ya que estudios realizados demuestran que pasados noventa segundos el usuario pierde la concentración; también recomienda utilizar el formato de animación ya que funciona mejor que el vídeo; es importante que le contenido sea genérico y personalizado, que los usuarios tengan la necesidad de adquirir conocimientos esenciales además de “afinar” habilidades adquiridas con anterioridad; por último es más que aconsejable mantener cierto feedback con los usuarios, que sean éstos los que definan en qué necesitan ayuda.
Sea como sea y aunque un setenta y uno por ciento cree que el móvil será una nueva herramienta básica para el aprendizaje, según un artículo publicado recientemente en equiposytalento.com, una investigación revela que también existe un setenta por ciento que considera que el m-learning siempre será algo complementario a otra formación. Por consiguiente, lo importante de momento será plantearse cuál va a ser el material didáctico que se va a ofrecer y prestar especial atención a su presentación.