Según una encuesta realizada a nivel mundial por la empresa de seguridad AVG, los niños de hoy en día alcanzan una “madurez digital” a la edad de once años. Es decir, a esta edad tienen la competencia de los adultos cuando se trata de tecnología y pueden realizar de igual forma que un adulto, acciones como navegar por la red, conseguir un dispositivo para trabajar, o solucionar problemas informáticos complejos. Sin embargo, según dicho estudio, solo el siete por ciento de los padres encuestados creen que sus hijos saben más que ellos sobre internet.
El estudio forma parte de una de las fases de la investigación continua denominada Digital Diaries, cuyo objetivo es analizar cómo la tecnología está modificando la naturaleza de la infancia. Dicha investigación se ha llevado a cabo mediante encuestas a 4.000 padres de diez países diferentes, con hijos de edades comprendidas entre los 10 y los 13 años.

La “madurez digital”, como es denominada en el estudio, varía dependiendo del país. En España e Italia, los niños son adultos digitales a la edad de diez años. En los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Canadá y Nueva Zelanda, la “madurez digital” se alcanza a los once años, mientras que en Alemania, se alcanzaría a los doce.
Esto no se limita únicamente a los juegos de ordenador, sino que a estas edades los niños están más interesados en tener una presencia virtual a través de redes sociales. De hecho, según el estudio, la edad está relacionada con la interacción en las redes sociales. El 58 por ciento de los encuestados con niños entre 10 y 13 años admitió que sus hijos tenían acceso a una de las redes sociales más populares como Facebook, Twitter o Tuenti (en el caso de España).
En dicho estudio también se pidió a los padres que dijeran si eran plenamente conscientes de lo que sus hijos estaban haciendo en internet, es decir, qué hábitos seguían para controlar el comportamiento de sus hijos en la red. El 60 por ciento de los padres encuestados admitió que miraban en los ordenadores de sus hijos para saber lo que estaban haciendo en la red.
Dos tercios de los padres afirmaron conocer las contraseñas de sus hijos, y seis de cada diez admitieron tener acceso a los ordenadores de sus hijos mientras ellos no estaban. Sin embargo, esto aún deja un 40 por ciento de padres que no supervisa en absoluto el comportamiento de sus hijos en la red, y según los resultados vertidos los niños son cada vez más capaces de eludir la supervisión por parte de los adultos.
En el blog de AVG se pueden consultar más datos del estudio.