El centro de investigación estadounidense Pew Research Center, ha publicado un informe nuevo del Project for Excellence in Journalism [Proyecto de Excelencia en Periodismo] en que se aprecian los esfuerzos que está realizando la prensa escrita para aumentar sus negocios digitales. Mathew Ingram, un periodista habitual de la página GigaOM, ha publicado un artículo en el que saca sus propias conclusiones a partir de los datos de este estudio.
Para la realización del informe, la empresa tomó una muestra de treinta y ocho periódicos de distintos tamaños y pertenecientes a seis cadenas diferentes. Los resultados fueron muy diversos: los ingresos digitales de siete de ellos habían disminuido en relación al año anterior, mientras que otros registraron aumentos de entre un cincuenta y un sesenta por ciento en sus ingresos de publicidad digital.
Estas variaciones vienen a indicar que el futuro de los periódicos, en lugar de estar determinado por estrategias radicales, se ve más afectado por la cultura y la gestión de la empresa.

Muchos altos directivos confesaron para este informe que existe un problema cultural que hace que los cambios sean difíciles de afrontar. Nadie se atreve a asumir nuevos retos, intentar cambiar y arriesgarse: “existe un noventa por ciento de posibilidades de que fracases si apuestas y tan sólo un diez por ciento de posibilidades de encontrar un modelo nuevo. Nadie está dispuesto a correr ese riesgo”.
Este sentido de la inercia y el miedo a fracasar son en opinión de este periodista los mayores escollos a los que la prensa escrita se tiene que enfrentar. Anil Dash, consultor de medios de Expert Labs y Active Media cree que las compañías de los medios de comunicación deben ser como las startups [empresas pioneras de reciente creación, que “no cuentan con un legado que les perturbe, por lo que no les preocupa el impacto de su balance final y lo mejor de todo es que no les da miedo el fracaso. Es más, lo buscan para poder aprender de él.”
Según Mathew Ingram, es interesante ver cómo algunos periódicos empiezan a experimentar, como es el caso del Washington Post, que cuenta con innovaciones como el motor de recomendación de noticias Trove y la aplicación de lectura social en Facebook.
En definitiva, continúa este periodista, para muchos periódicos perturbar o desbaratar su propia cultura es algo que les resulta poco natural. Una consideración que podría marcar la diferencia entre seguir y desaparecer del mercado.