Existe la idea de medir el buen trabajo de un bibliotecario por la cantidad de recursos que acumula y reparte. Pero en la era de la sobrecarga de información el valor radica en saber discernir entre cualidad y cantidad. Sheena Iyengar, profesora de la Universidad de Columbia, ofrece cuatro estrategias que defienden la teoría de que en verdad menos es más.
Esta profesora participó en una de las conferencias de TEDtalk en la que arrojó luz sobre cómo el exceso de información puede afectar la capacidad de los bibliotecarios para seleccionar y tomar decisiones productivas. Para evitar esto ofreció cuatro estrategias, que recoge Christopher Harris en un artículo de The Digital Shift, que pueden ser de gran ayuda para estos profesionales de la información y por extensión asegurar que los docentes puedan sacar un mayor provecho de los servicios que ofrecen sus bibliotecas.
- En primer lugar Iyengar habló de la necesidad de depurar la colección digital de la misma manera que se depura la física. En su opinión, hay que evaluar todas las opciones y elegir una para más adelante estudiarla en profundidad.
- En segundo lugar esta especialista recomienda concretar. Cuando se selecciona un recurso resulta más significativo si se enseña su funcionamiento en el momento en el que se necesita.
- En tercer lugar se encuentra la clasificación. La idea es impedir que los profesores o estudiantes adivinen para qué sirve cada recurso. Lo que un bibliotecario debe hacer es separarlos por temas específicos o agruparlos según los casos.
- En cuarto y último lugar, es necesario empezar poco a poco. Es decir, presentar a los usuarios un conjunto reducido de opciones primero, para más adelante trabajar en conjuntos más grandes. Desde su experiencia personal Iyengar comenta que cuando realiza sesiones prácticas, comienza con un recurso de referencia para luego mostrar más opciones en escenarios específicos.
Para concluir, esta profesional recomienda no abrumar a los docentes con miles de recursos y apuesta por su filosofía de Menos es más.