La American Library Association (ALA), acaba de presentar la campaña Authors for Library E-books, con la que se pretende reforzar la complicidad entre las bibliotecas y los autores con el propósito de lograr un acceso más equitativo a los libros electrónicos. La iniciativa se enmarca, según sus responsables, en la estrategia de la ALA de promover el acceso de todos los ciudadanos al conocimiento y la literatura, independientemente del formato en el que se transmitan, a través de las bibliotecas públicas.
En el blog No Shelf Required® se destaca que esta acción que ahora echa a andar es fruto de las conversaciones mantenidas por la Asociación norteamericana de Bibliotecarios con los principales editores, distribuidores, autores y otras asociaciones representativas del sector, según informa su presidente, Maureen Sullivan, encargado de anunciar la campaña. El objetivo de la iniciativa, remarca Sullivan, es buscar soluciones sostenibles al préstamo de los libros electrónicos en las bibliotecas.

La problemática actual es, como refleja Sullivan, que el acceso a muchas obras digitales a través de las bibliotecas está siendo restringido, con lo que se limita la capacidad del lector de descubrir y elegir y, en definitiva, se dificultan las tareas de alfabetización y de promoción del gusto por leer, lamenta el representante de los bibliotecarios.
"Muchos de los libros electrónicos aún no están disponibles para la mayoría de las bibliotecas al precio que sea”, comenta Maureen Sullivan, y también puntualiza que “respecto a los que puede comprar, la biblioteca paga con frecuencia un precio superior al del consumidor particular de entre un ciento cincuenta y un quinientos por ciento, lo que obliga a las bibliotecas a comprar menos copias para sus lectores”.
Autores conocidos y con gran índice de ventas apoyan el lanzamiento de la campaña, como Cory Doctorow, Ursula K. Le Guin y Jodi Picoult, y sirven de altavoz a la labor de las bibliotecas y al apoyo que estas prestan a los escritores, que como resaltan los promotores de la campaña se traduce en:
- Difusión y publicidad. Las bibliotecas ayudan a aportar visibilidad a los autores a través de actos diversos, clubes de lectura o los propias páginas web de la biblioteca.
- Ventas. Diversas investigaciones muestran que los préstamos de las bibliotecas inciden en el aumento de la compra de libros. Ahora, incluso, hay bibliotecas que ofrecen la opción de compra con un “clic” desde sus catálogos en línea.
- Reconocimiento y respeto. Las bibliotecas honran el trabajo de los autores mediante la protección de los derechos de autor y el pago sobre los contenidos que se prestan.
- Amor por la lectura. Las bibliotecas ayudan al crecimiento y desarrollo de los lectores y escritores.
"Mi primer trabajo fue en una biblioteca, y una de las cosas que recuerdo es la diversidad de personas que venían a nuestra puerta todos los días. Jóvenes, viejos, ricos, pobres –las bibliotecas fomentan el descubrimiento y el amor por la lectura ", dice Picoult. Y respecto a los formatos que puede tomar una obra, esta autora manifiesta que “tanto si se trata de un archivo digital o de una copia en papel, ¡quiero que los lectores encuentren mis libros –y todos los libros– en sus bibliotecas! Apuesto por las bibliotecas e invito a otros autores a unirse a mí en la campaña a favor de libros electrónicos para todos en la biblioteca" –argumenta.