
R. de las Heras: soporte digital para recuperar el viejo arte de la memoria
Antonio Rodríguez de las Heras, catedrático y director del Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III de Madrid, defiende la idea de aprovechar las posibilidades que ofrece el trabajo en soporte digital para recuperar “el viejo arte de la memoria” que ha bautizado con el neologismo “nemótica”. En su artículo “Nemótica”: las posibilidades pedagógicas de la imagen sobre soporte digital publicado en la Zona de Debate del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas (CITA), de la Fundación en Peñaranda de Bracamonte, Rodríguez de las Heras asegura que “el soporte digital posibilita un trabajo de escritura con la imagen inalcanzable en otros soportes anteriores como el papel, el celuloide o el electrónico”.
Antonio Rodríguez de las Heras, catedrático y director del Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III de Madrid, defiende la idea de aprovechar las posibilidades que ofrece el trabajo en soporte digital para recuperar “el viejo arte de la memoria” que ha bautizado con el neologismo “nemótica”.
En su artículo “ '
Nemótica': las posibilidades pedagógicas de la imagen sobre soporte digital" publicado en la Zona de Debate del Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas (
CITA), de la Fundación en Peñaranda de Bracamonte, Rodríguez de las Heras asegura que “el soporte digital posibilita un
trabajo de escritura con la imagen inalcanzable en otros soportes anteriores como el papel, el celuloide o el electrónico”.
Colaborador habitual de la Fundación en temas relacionados con la nueva revolución tecnológica, Rodríguez de las Heras explica que a una imagen en papel se puede asociar texto, palabras. “Por ejemplo –aclara–, colocando el texto al pie de la imagen (el texto al servicio de la imagen); o al lado de la imagen (la imagen como ilustración, de la que el texto puede prescindir)”.
“También –añade– se pueden colocar las palabras sobre la imagen (la publicidad ha hecho un excelente trabajo sobre esta forma de asociación). E, igualmente, hay la posibilidad de escribir palabras detrás de la imagen, es decir, en el reverso (la práctica del envío de postales ha sido el uso más frecuente). En todos estos casos, la asociación tiene las limitaciones de los soportes”.
Rodríguez de las Heras, que dirige el Laboratorio del Centro EducaRed de Formación Avanzada dice que “si la imagen se encuentra en un soporte digital se abre otra posibilidad de asociación, que ya no es la de poner el texto al lado, al pie, encima o detrás de la imagen... sino debajo de sus detalles. Y es que el soporte digital proporciona a la imagen no sólo las dos dimensiones de su superficie, sino fondo, es decir, una tercera dimensión. Así que los detalles de la imagen elegidos por el autor pueden contener plegado un texto”.
Por todo ello sostiene que “este proceso de escritura bajo la imagen es recuperar el viejo arte de la memoria. Una potente y muy desarrollada regla nemotécnica que también utilizaba todo tipo de construcciones visuales para plegar, bajo sus elementos, la información que había que retener. Nemótica es el neologismo que utilizo para nombrar la recuperación hoy del viejo arte de la memoria. El mundo digital permite esta reinterpretación del arte de la memoria”.
En ese sentido subraya que “si los practicantes del arte de la memoria adquirían una capacidad hoy envidiable de manejar la imaginación para estas construcciones nemotécnicas, para la “nemótica” se exige igualmente mucha experimentación y práctica. Consiste en saber encontrar o construir la imagen o imágenes adecuadas donde plegar un discurso. Se parte del propósito de comunicar un discurso a través de un texto y lo que se hace es entregarlo plegado”.
Rodríguez de las Heras está seguro de que el lector “lo irá desplegando a medida que abre sus dobleces (toca las partes de la imagen)", lo que constituye, de alguna manera, “la teoría y práctica de este arte del plegado digital, que, como en el papel, da como resultado una imagen, es la ‘nemótica’".
Por último resume en cuatro puntos las funciones que tiene la “nemótica” en la comunicación didáctica:
1) Recupera y reactiva el poder comunicador de la pizarra (siempre asociada su efectividad al buen profesor). Con unos trazos, el buen docente consigue visualizar un tema, y teniendo como fondo esa imagen y señalando sus partes, va exponiéndolo.
2) La imagen consigue explicitar relaciones y, consecuentemente, visualizarlas.
3) Activa la actitud observadora, pues hay que explorar la imagen para encontrar sus pliegues.
4) Para leer un texto plegado tras una imagen hay que volver repetidamente a ella, lo que refuerza la atención sobre lo esencial y evita el derrame. La Red ofrece dos formas de hipertextualidad: la expansiva y la contractiva. En la primera, la interacción, los enlaces llevan a alejarse, a disiparse, hasta poder llegar a perder la memoria de lo discurrido. En la segunda, el plegado hace que se vaya "hacia dentro": produce una sensación de contención, no de derrame; de profundización, no de extensión.
El artículo completo de Antonio Rodríguez de las Heras está disponible en
Zona de Debate del CITA.
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