
Los docentes aprovechan Twitter para hacer más atractivas las tareas escolares
Twitter parece abrir un interesante abanico de posibilidades para innovar los procedimientos de enseñanza que se aplican en el aula. Quizá sólo sea cuestión de voluntad y espíritu innovador el ponerlas en práctica con los alumnos.
Hay quien relaciona Twitter con el ocio o con actividades un tanto superficiales. Otros, por el contrario, lo consideran imprescindible a la hora de divulgar o compartir información, realizar campañas de marketing o buscar herramientas o aplicaciones que les son útiles en sus trabajos. En lo que atañe a la educación, resulta interesante ver el modo en que algunos profesores están echando mano de esta herramienta para realizar actividades en sus aulas.

El australiano Greg Swanson, profesor de Educación Primaria interesado en la aplicación de las TIC a los métodos de enseñanza, publicó recientemente en su blog Apps in Education un post titulado Can you really use Twitter in your Classroom? (¿Puedes de verdad utilizar Twitter en tu clase?) en el que recoge experiencias llevadas a cabo por profesores, principalmente relacionadas con prácticas de lectoescritura, que están basadas en el uso de esta red social.
El artículo no sólo ofrece ejemplos del empleo de esta herramienta 2.0, además presenta una serie de aplicaciones que en unión con ésta permiten desarrollar actividades muy diversas, como presentaciones, biografías, WebQuest y debates. Siempre con la intención última de conseguir que los alumnos lean, escriban y expresen sus opiniones de una manera que les resulte atractiva al tiempo que formativa.
Por lo que respecta a las presentaciones, se mencionan Flipboard, Zite y Paper.li como apps que permiten crear eBooks, periódicos o revistas; estos se nutren a partir de los tweets que van añadiendo los alumnos. La propuesta es un ejemplo de actividad -muy motivadora para el alumnado- en la que se fomenta y se practica el trabajo colaborativo.
El Crowdsourcing, también denominado técnicamente como “subcontratación voluntaria”, es una actividad que ha encontrado en Twitter a su mejor aliado. Los docentes la utilizan para encontrar soluciones a problemas que se plantean en el aula, provocando un auténtico aluvión de ideas; expresadas todas ellas, obviamente, con una extensión máxima de 140 caracteres.
Hay quienes explotan la posibilidad de escribir historias en cuya producción participan todos los alumnos del aula; el atractivo del producto y del proceso creativo se completa añadiendo las animaciones correspondientes con apps como Puppets Pals o Toontastic. Otros han utilizado Twitter para escribir biografías y autobiografías, siempre con el infranqueable límite de los 140 caracteres, a las que un avatar de Voki les ha puesto voz.
También es posible articular debates sobre un tema concreto. Twitter aporta aquí el valor añadido de dar voz a alumnos que no se expresan habitualmente en clase. También se puede seguir un tema determinado mediante el etiquetado con hashtags y herramientas como Tweetdeck, o crear propuestas en línea diseñadas bajo modelos tipo “caza del tesoro“ y webquest, donde las pistas son tweets.
A tenor de estas iniciativas, Twitter parece abrir un amplio abanico de posibilidades para experimentar en la dinámica de trabajo de las aulas. Quizá sólo sea cuestión de voluntad y espíritu innovador el ponerlas en práctica con los alumnos e ir observando y valorando los resultados que se obtienen.
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