Perfiles de un nuevo ecosistema de la edición digital más allá de Amazon y Apple

Con la irrupción de la tecnología digital en la industria editorial, buena parte de los principios y los estándares del sector, desde el modo de concebir el marketing a los canales de venta, se han mostrado claramente ineficaces o han perdido incluso su sentido dentro de un nuevo ecosistema que adopta formas no comunes con las que muchos editores no acaban de sentirse cómodos. Un río revuelto en el que extienden sus redes poderosos grupos que, como los casos de Amazon y –en menor medida Apple–, están imponiendo sus reglas, concebidas para apuntalar la hegemonía de sus sistemas propietarios (Kindle, iPad), y que al parecer dejan cada vez menos espacio para que otros puedan hacer negocio. Frente a ellos, los movimientos conjuntos de marcas como O'Reilly Media, Pearson, Barnes & Noble y Microsoft alumbran fórmulas que podrían configurar un ecosistema del libro más abierto.

Con la irrupción de la tecnología digital en la industria editorial, buena parte de los principios y los estándares del sector, desde el modo de concebir el marketing a los canales de venta, se han mostrado claramente ineficaces o han perdido incluso su sentido dentro de un nuevo ecosistema que adopta formas no comunes con las que muchos editores no acaban de sentirse cómodos. Un río revuelto en el que extienden sus redes poderosos grupos que, como los casos de Amazon y –en menor medida Apple–, están imponiendo sus reglas, concebidas para apuntalar la hegemonía de sus sistemas propietarios (Kindle, iPad), y que al parecer dejan cada vez menos espacio para que otros puedan hacer negocio. Frente a ellos, los movimientos conjuntos de marcas como O'Reilly Media, Pearson, Barnes & Noble y Microsoft alumbran fórmulas que podrían configurar un ecosistema del libro más abierto. 

    

Un artículo que publica la página The Scholarly Kitchen, firmado por Joseph Esposito, consultor experto en medios digitales con amplia experiencia en el sector de la edición (fue director ejecutivo de la empresa responsable de la Enciclopedia Británica), comenta las principales características y la piezas esenciales de este ecosistema alternativo, en el que caben más participantes sin necesidad de someterse al control y las normas de una autoridad única. Entre los principales pasos dados se destacan:

Son parte de un conjunto de actuaciones que están tejiendo una muy sólida red de alianzas. No en vano, como destaca Esposito en su artículo, personalidades muy significativas de cada una de las empresas implicadas han trabajado en varias de ellas o han pasado a ser miembros de sus consejos de administración.
 
Es un ecosistema en rápida evolución, que asienta su enfoque operativo en pocas pero rotundas premisas: el escepticismo respecto al sistema DRM, la gran importancia que se confiere a los medios sociales, un modelo de comercialización sin intermediarios, basado en el enfoque D2C (directo al consumidor), y la inexistencia de una autoridad de control único que imponga normas o restricciones, merced a un reparto de papeles que explota y potencia para el conjunto los activos y la funciones especializadas que cada empresa puede aportar.
 
La lista de colaboradores y la estrategia se van ampliando y, según el consultor, resulta difícil predecir qué nuevos movimiento se producirán, si bien apunta al posible lanzamiento de una librería en línea que se atreva a competir con la todopoderosa Amazon.

 


© Copyright Fundación Germán Sánchez Ruiperez, 2010