

Tom Turvey en su declaración jurada aseguró que en enero de 2010 las cinco editoriales acusadas le “informaron” de que estaban cambiando al modelo de agencia, y de que los contratos con Apple les prohibían aceptar las condiciones al por mayor de Google para su librería online. No obstante, destaca Albanese, Turvey no pudo ofrecer nombres, notas, correos electrónicos, ni ningún tipo de dato o documentación que avalara su declaración, que además, afirmó, había sido elaborada con la colaboración de un consejero. Snyder insistió en estas carencias e, incluso, acusó a Turvey de ser incapaz de realizar este tipo de trámites por sí solo. Esta intervención se vio “salvada por la campana” y continuaar el lunes 10 de junio de 2013.
Durante el resto de la jornada los testimonios fueron de tres de los contactos principales de Amazon en las negociaciones con los editores: Russ Grandinetti, David Naggar y Laura Porco. Los abogados de Apple intentaron apoyar una de sus mayores defensas: que Amazon había examinado los beneficios del modelo de agencia, y que estaba en condiciones de implementarlo. Sin embargo, los tres testigos mantuvieron su argumento de que Amazon no quería este modelo, y de que fueron los editores los que los forzaron repentinamente y de forma simultánea.
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