La propuesta de crear un sello de calidad para las librerías de Castilla y León le parece "algo bueno" a Joaquín Rodríguez, responsable del blog Los futuros del libro, aunque advierte que exige tanto el compromiso de los libreros como de la Administración.
El sello de librería de referencia cultural es una iniciativa que ha empezado a impulsarse en Castilla y León durante 2013, gracias a la colaboración de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León, el Gremio de Librerías de dicha región y la Fundación.
A través de esta idea se trata de impulsar la mejora del tejido librero mediante la aplicación de un modelo de indicadores y acreditación y la empatía de los ciudadanos con las librerías de su barrio mediante un esquema y su consiguiente comunicación.
En ese sentido Rodríguez señala que este sistema de indicadores podría hacer pensar a los libreros que no entraña ninguna obligación para ellos. Sin embargo, cree que establecer un sistema de indicadores rigurosos "les va a ayudar para establecer hitos u objetivos a los que tienen que tender y que tienen que alcanzar en el caso de que quieran obtener esas ayudas".
Por tanto considera que el primer imperativo y la primera demanda sería para los propios libreros ya que "es un compromiso de rigor y de trabajo muy exigente, donde se les va a exigir sobre todo que pasen de ser simplemente expendedores de mercancías a proveedores de servicios y pensarse de otra manera" algo a su juicio "nada sencillo".
El segundo compromiso en su opinión corre por cuenta de las propias administraciones ya que "si ponemos esto en marcha es obvio que debería contarse con ese apoyo institucional".
Rodríguez, que ha estudiado el caso francés (véase Las librerías en el mundo. Sellos de referencia y alianzas estratégicas para una nueva cadena de valor, en Lectyo.com, la plataforma social de la gente de la lectura, creada por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez), está seguro de que en España "hay mecanismos suficientes para amparar a esa red de librerías independientes".
|