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Cada vez aparecen más tendencias de aprendizaje según van surgiendo novedades tecnológicas. Una de estas nuevas líneas es el aprendizaje a través de medios sociales o Social Learning. Éste emplea técnicas como la gamificación, la retroalimentación entre compañeros y los premios, como una forma de involucrar a los estudiantes en el proceso educativo.
Knowledge Transmission, una compañía de reciente creación ubicada en Cambridge, cree que los estudiantes se comprometen más con el aprendizaje cuando éste se realiza en un entorno social. Para explicarlo de una forma más clara ha presentado una infografía en la que explica su funcionamiento y que Jessica Leach ha publicado en Edudemic.
El término aprendizaje social fue acuñado en 1977 por el psicólogo en comportamiento Bandura. Su teoría establece que los niños aprenden mediante la observación del comportamiento de los adultos y la imitación. Cuando los estudiantes revisan el trabajo de sus compañeros, están empleando una de las técnicas de este modelo de aprendizaje. Está demostrado –señala Leach– que la revisión ayuda a retener la información y a mejorar la escritura.
Otro elemento importante de este modelo de aprendizaje es la repetición. Según la Curva del Olvido de Ebbinghaus, con cada repetición la memoria mejora en un veinte por ciento. Por lo tanto, en una plataforma de aprendizaje social –explica Leach– se provee a los estudiantes de un área en la que los alumnos repiten lo que han aprendido en clase con sus compañeros.
Hoy en día el mundo es online y los teléfonos móviles y las tabletas no han hecho sino facilitar este movimiento –añade Leach. La proliferación de usuarios en medios sociales pone de manifiesto que los jóvenes de todo el mundo están dispuestos a conectarse y a interrelacionarse con sus iguales. Estos avances en tecnología pueden utilizarse con un propósito educativo y en particular, en esa parte en la que se revisan los trabajos en conjunto.
Existe una generación cuyo punto de partida para conseguir información y para participar no se encuentra en los materiales impresos, sino en plataformas sociales como Google, Facebook, Youtube, Twitter, etcétera. Por lo tanto –continúa Leach– es importante que las escuelas y las universidades saquen provecho de esta nueva forma de alfabetización. Los estudiantes –concluye– tienen que ser capaces de seguir practicando fuera de clase y en un medio que los atraiga y los prepare para las tecnologías móviles y sociales emergentes.
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